Rodolfo Mattarollo tiene el hablar calmo.
Ha viajado 1300 kilómetros y 40 años para hacer está declaración.
“Yo era abogado defensor de presos políticos y sindicales
y estaba nucleado en La Gremial. Teníamos 150 abogados, de los cuales 130 están
hoy desaparecidos. Cuando se produce la fuga del penal de Rawson con un grupo
decidimos viajar a Rawson porque era necesario resguardar la integridad física
de nuestros defendidos. No conseguimos hacerlo de otra forma que con remises. Viajamos
con Ortega Peña, asesinado el 31 de julio de 1974, Carlos González Gartland, Pedro Galín y Eduardo Luis Duhalde. En el viaje a Trelew nos
encontramos con Hipólito Solari Irigoyen y viajamos con la intención de
presentar recursos de habeas corpus preventivos. Pero nos encontramos con una
situación de extrema tensión e imposibilidad de ejercer acción legal alguna:
existía un margen de legalidad insuficiente. Sufrimos colocación de bombas en
los estudios.”